Asesoramiento filosófico: qué, cómo, para qué, para quién...
El asesoramiento filosófico es un proceso personalizado de acompañamiento* que lleva al consultante a indagar sobre su vida e intervenir activamente en ella. Una paulatina toma de consciencia que le ayude a re-orientar su existencia hacia expresiones más creativas y plenas de sentido: mayor armonía, alegría y presencia.
Se lleva a cabo a través de sesiones individualizadas de una hora de duración realizadas, de manera periódica y continuada, de forma presencial o virtual**. La estructura básica de cada sesión es el diálogo filosófico***, una conversación creativa y abierta para investigar las cuestiones vitales que el consultante propone. Un diálogo, conectado en todo momento con la realidad operativa y el sentir del consultante, que evite caer en desarrollos teóricos o divagaciones mentales.
Esta práctica filosófica de auto-expresión está especialmente orientada a la resolución de conflictos existenciales, que no se reducen a un enfoque psicológico. Problemáticas que apuntan hacia situaciones de confusión, error o desconocimiento en la forma de actuar, pensar y valorar en el día a día: cómo nos tratamos a nosotros mismos y a los demás, cómo nos afecta lo que nos pasa, cómo reaccionamos a ello, qué sentimos, qué deseamos, qué rechazamos...
El asesoramiento filosófico, como práctica de acompañamiento, no es invasivo, ante todo es respetuoso con el criterio y la autonomía del consultante. Su principal prioridad es procurar que sea el mismo consultante el que ilumine desde su entendimiento aquello que le inquieta o perturba, renunciado expresamente a dar consejos o prescribir recetas. En última instancia, trata de llevar al consultante a re-encontrarse con su naturaleza más intima, su ser real; a que saboreé directamente la belleza, bondad, verdad, libertad que él ya es.
__________
(*) Acompañado por Fernando Maseda, filósofo asesor formado en la Escuela de Filosofía Sapiencial.
(**) En nuestro caso las sesiones las realizamos en modalidad virtual.
(***) En línea con la mayéutica socrática, un diálogo basado en la “ignorancia esencial” que no da nada por establecido, que todo lo cuestiona y lo somete a discernimiento.
© TALLER FRACTAL (Fernando Maseda y Manena Juan), 2020
11:34